Siempre he guardado cosas. Forma parte de mi personalidad el ir amontonando recuerdos, ya sea en forma de discos,libros, imágenes, escritos, objetos variopintos, etc...Todos están teñidos de afecto, de un halo sentimental que me une a ellos y que hace que me cueste muchísimo el desprenderme de alguno. Forman parte de mi universo infantil y adolescente, cuando la personalidad se forja con fuego indeleble e invisible, pero férreo e imperturbable, pese a la decrepitud del paso de los años.
Internet abre la puerta para que esos recuerdos se digitalicen y formen una nube inconmensurable que no ocupe espacio físico (al menos en lo que a nosotros nos atañe), y, por ello, me he decidido a plasmar en estas páginas vivencias de mi pasado en forma de escritos, sonidos e imágenes. No es un diario al uso, ¡ni mucho menos!, es, más bien, un ejercicio libre, experimental y que forma todo un conglomerado que, muchas veces, no se relaciona ¿o si?.
Sea como fuere, bienvenidos a mi memoria actualizada, refrescada y casi viva, que, gracias a los escritos guardados, puedo plasmar aquí y ahora.
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